
Existen diferentes tipos de lagunas. Una muy común en las PTAR es la laguna facultativa, que opera únicamente con base en procesos naturales, en los que bacterias y algas trabajan en conjunto para degradar la materia orgánica y, eventualmente, remover parte de los nutrientes del agua residual.
Otro tipo utilizado con frecuencia, normalmente después de lagunas facultativas o reactores anaerobios UASB, es la laguna de maduración, o pulimento, cuyo objetivo es remover organismos patógenos del agua residual, principalmente mediante la radiación solar y la actividad de las algas.
Las algas son fundamentales para el proceso de tratamiento que ocurre en las lagunas facultativas, ya que proporcionan, mediante la fotosíntesis, el oxígeno que las bacterias necesitan para oxidar la materia orgánica. Uno de los productos liberados por las bacterias en esta oxidación es el dióxido de carbono, que las algas utilizan durante la fotosíntesis. Y así se mantiene el ciclo. Además, el consumo de dióxido de carbono del agua durante la fotosíntesis eleva el pH y, según el valor alcanzado, se producen la volatilización del amoníaco y la precipitación de fosfatos.
En las lagunas de maduración, la actividad fotosintética de las algas es más intensa debido a su menor profundidad en comparación con las facultativas. Por eso, además de la radiación solar, el pH elevado y la alta concentración de oxígeno disuelto, derivados de la fotosíntesis, son factores importantes para la reducción de la concentración de organismos patógenos.
Las lagunas facultativas y las de maduración suelen presentar un color verdoso muy intenso debido a la alta concentración de algas, como se puede observar en la imagen.
Aunque son importantes en los procesos de tratamiento por lagunas, las algas pueden causar problemas ambientales y de salud pública si se vierten directamente en el cuerpo de agua junto con el efluente final de la planta. El efluente de estas lagunas tiene alta turbidez y color debido a la presencia de algas, valores de pH altos, en ocasiones superiores a 10, y puede contener una concentración significativa de toxinas debido a la presencia de cianobacterias.
Además de perjudicar el ecosistema, estos factores pueden poner en riesgo la calidad del agua del cuerpo receptor para determinados usos aguas abajo de la PTAR, como el abrevadero de animales y la captación para abastecimiento público, lo que requiere una etapa adicional de remoción de algas.
A pesar de la relevancia de este problema, existen pocas alternativas viables para remover las algas del efluente final de las lagunas de estabilización. Entre las opciones disponibles, la flotación por aire disuelto (DAF) se destaca como una solución eficaz. Este proceso consiste en la introducción de microburbujas de aire en el efluente, que se adhieren a las algas y a otros contaminantes, promoviendo su separación y remoción del agua. Además de la remoción de algas, la DAF también contribuye a reducir la concentración de sólidos suspendidos remanentes y de fósforo, uno de los principales responsables de la eutrofización de los cuerpos de agua.
La modernización de las plantas de tratamiento de efluentes es un desafío, ya que la desactivación de lagunas y la implementación de nuevas plantas exigen inversiones elevadas. En este contexto, la inclusión de un sistema de flotación por aire disuelto (DAF) es una alternativa atractiva, ya que permite mejorar la calidad del efluente final de las lagunas sin necesidad de grandes obras estructurales.
Linsul Indústria e Soluções Ambientais desarrolla y fabrica equipos y sistemas completos para el tratamiento de agua y efluentes. Suministramos el sistema integrado de flotación por aire disuelto (DAF), compacto e innovador, que incluye floculador mecánico, sistema de corrección de pH y sistema de generación de microburbujas con bomba tipo turbina y multietapa.